Palenque fué, en todo el sentido de la palabra, el principio y el final. En esta ciudad empezó nuestra odisea por el sur de México aquel día de Marzo y allí mismo terminaría 12 días mas tarde.
La energía al máximo y entusiasmo en todas partes. Aire de exhaltación se respiraba en la gente. Llegamos a Palenque y nos esperaba un calor incesante, intenso.... Humedamente incómodo. El sitio arqueológico es simplemente impresionante y abrumador. Colosales residencias y templos de piedra se alzan a nuestros ojos y nuestras caras se pintan de asombro e incredulidad. No podía yo creer que estaba en Palenque.

Marv, el profesor, comienza entonces de esta manera su curso de ARTH 373, justo en el sitio arqueológico... Y nosotros, alrededor de 20 alumnos, como locos a seguirle el paso desesperado por el lugar, subiendo y bajando estructuras, tratando de tomar apuntes y al mismo tiempo no morir de deshidratación o insolación... Marv parece tener pilas para rato, no se cansa, no toma agua... Y uno ahi ya medio muerto con la lengua en el piso sin saber si el cerebro esta funcionando correctamente...
Se empezaba entonces a sospechar lo peor: las siguientes dos semanas serían de paso firme y suicida por medio de la selva, desafiando la humedad y el sol inclemente tratando de seguirle el paso a Marv para no quedarse atrás en la clase.
Al día siguiente la odisea continúa en un sitio llamado Yaxchilán. Para llegar alla hubo que hacer un recorrido en bote bastante divertido por el rio Usumacinta que duró como 20 minutos por trayecto y define la frontera entre Mexico y Guatemala. En Bonampak, otro sitio arqueológico en la vecinidad me topé con una Cessna abandonada al costado de una pista de aterrizaje de pasto abierta en medio de la selva... Tal cual pista de aterrizaje clandestina narco-paramilitar, jajaja. Para la prueba una foto...

Atentos a mas... Esta es la primera entrada de 5 en total sobre la travesía LASOM por el sur de México. Hasta entonces!
Read More......