El tema del narcotráfico has sido un tema que ha venido ganando importancia en los medios de comunicación mexicanos en épocas recientes. Organizaciones como el cartel del Golfo al norte de México se ha consolidado como el puente de conexión de cocaína y otras sustancias ilegales que provienen de Colombia y tienen como destino final los Estados Unidos. Este trabajo de campo realizado en San Cristóbal de las Casas y Tuxtla-Gutiérrez está enfocado específicamente hacia el estudio del impacto que ha tenido o puede llegar a tener esta práctica ilegal de tráfico de droga en la sociedad Chiapaneca específicamente. La realidad Mexicana actual refleja un incremento sustancial en la actividad narcotraficante, mas que todo con un enfoque hacia el transporte de cocaína proveniente desde Colombia y con un enclave histórico en estados situados en el norte del país . La pregunta específica que se intentará responder en este ensayo es si el estado de Chiapas puede llegar a convertirse en un productor a larga escala de la hoja de coca y eventualmente también en un productor de cocaína como tal.
En primera instancia se analizarán los factores medioambientales del estado de Chiapas y de esta manera compáralos con las condiciones medioambientales presentes en la Región Andina (Colombia, Perú y Bolivia) y así poder determinar si la región chiapaneca posee las condiciones ambientales propicias para el cultivo en masa de hoja de coca. Por condiciones ambientales deben entenderse variable tales como niveles de precipitación anual, topografía de la región y condiciones/propiedades minerales del suelo. En segunda instancia, se analizaran factores sociales y económicos del estado de Chiapas que puedan tener un impacto en cuestiones relacionadas con el cultivo a gran escala de la hoja de coca. En este aspecto también se hará una comparación de tipo socio-económico con la Región Andina para poder determinar ya de una manera mas contundente y argumentada si Chiapas puede o no convertirse en un punto de producción de la hoja de coca con fines ilícitos.
A continuación presentaré una introducción general hacia la situación actual con respecto al tráfico ilegal de drogas en Chiapas, seguido entonces de los análisis correspondientes de las condiciones ambientales y socio-económicas en el Estado
Problema actual
En conversación con un periodista local en la ciudad de Tuxtla pude confirmar de manera contundente que efectivamente y desde hace aproximadamente 5 años la región de Chiapas (especialmente en las zonas urbanas grandes y donde la población indígena no es mayoría étnica) ha venido gozando de un aumento sostenido en la entrada de dinero a la región. Este dinero, según la fuente consultada, proviene principalmente de tres distintas fuentes de ingreso. En primera instancia, dineros que llegan al estado de Chiapas directamente provenientes de las arcas del Gobierno Federal como parte de un paquete de ayuda económica para la región, destinada exclusivamente a la lucha anti-Zapatista que el gobierno esta llevando a cabo. En segundo lugar como fuente de ingresos extraordinarios encontramos las remesas enviadas a familias chiapanecas desde los Estados Unidos por familiares Mexicanos que emigraron en el pasado. Y por ultimo, un ingreso de dinero producto del comercio ilegal de drogas provenientes de Colombia y Centroamérica y que tienen como destino final los Estados Unidos.
Es esta última fuente de entrada de dinero la que puede llegar a ser preocupante, pues dependiendo del porcentaje que esta fuente de dinero represente del total de la economía chiapaneca se puede desatar una crisis a nivel económico, política y social como se ha visto en Colombia. El hecho de que esta actividad económica se encuentre por fuera del marco legal bajo el cual se rige el Estado Mexicano es lo que la convierte en una actividad nociva para la sociedad, pues el estado no tiene manera de supervisar la manera en la cual el negocio se mueve. En todo caso la evidencia empírica recolectada hasta la fecha no es suficiente para afirmar con certeza hasta que punto la infiltración de dineros producidos por el narcotráfico constituya o no un problema que llegue hasta el punto de desatar una crisis de este tipo a gran escala en el estado de Chiapas. Para poder hacer una afirmación al respecto se tendría que continuar investigando mas a fondo este aspecto. Una manera de llevar la investigación un paso mas adelante sería conseguir datos concretos sobre cuanto dinero recibe el Estado de Chiapas anualmente por concepto de ayuda Federal directa desde Ciudad de México y cuanto es el monto anual que recibe la región por concepto de remesas provenientes del exterior. El obstáculo más grande reside efectivamente en determinar cuanto es el monto que la región recibe por concepto del narcotráfico, precisamente por ser esta una actividad ilegal carente de datos confiables a los cuales se pueda recurrir.
Sin embargo una cosa si es segura: la presencia actual de una estructura organizacional dedicada al tráfico ilegal de drogas en Chiapas (por pequeña que pueda llegar a ser hoy en día), forma las bases sobre las cuales una industria ilegal de producción y comercio mas grande puede llegar a evolucionar, si las condiciones en la región así lo permiten. Es acá donde el análisis medioambiental y socioeconómico realizado en esta investigación de campo toman un papel importante.
Condiciones medioambientales
Después de haber consultado documentos publicados por la Universidad Autónoma de México (UNAM) con respecto a niveles de precipitación lluviosa anuales en México y de esta manera contrastarlos con niveles de precipitación en zonas cocaleras de Colombia, Perú y Bolivia se encontró la siguiente información:
Chiapas tiene un nivel de precipitación anual de aproximadamente 3500mm en algunas partes de su territorio, especialmente en las zonas montañosas del norte y durante los meses de junio, julio, agosto y septiembre, que es la temporada de lluvias. Si se comparan estos niveles de lluvia con los de Colombia en las zonas de cultivo de hoja de coca por ejemplo, es claro que el país suramericano cuenta con niveles de precipitación inferiores. Sin embargo, lugares como el valle de Huallaga en Perú, donde anteriormente se plantaba gran parte de la hoja de coca ilegal para su uso en la producción de cocaína presentan condiciones climáticas muy similares a las del estado de Chiapas, con niveles de precipitación anuales que rondan los 12.44 pies .
Siendo la región de Huallaga en Perú una región cocalera con fines ilícitos (producción de cocaína) por tradición , es posible afirmar que con respecto a sus niveles de precipitación anuales, Chiapas efectivamente podría sustentar cultivos de hoja de coca en las laderas de sus montañas, especialmente en la zona norte del estado y en altitudes bajas o medias donde las temperaturas promedio ronden los 55 grados Fahrenheit.
Por otro lado según el reporte realizado por el “Drug Enforcement Administration” en septiembre de 1993 se puede determinar que los mejores suelos en los cuales se puede cultivar la hoja de coca de mejor calidad son aquellos con grandes concentraciones de hierro en su composición química . Por lo general, suelos con altas cantidades de hierro tienden a ser de color rojo. Ahora bien, a esta altura de la investigación resulta imposible determinar con certeza si los suelos de las montañas chiapanecas donde los niveles de precipitación y temperatura son propicios para el cultivo de la hoja de coca son lo suficientemente ricos en hierro.
Para poder determinar esto es necesario contar con los resultados de algún estudio de suelos que se haya realizado en la región, pero que ahora mismo por problemas de tiempo no pude completar. Sin embargo si logré observar a los lados de la carretera que conduce de Tuxtla – Gutiérrez a San Cristóbal de las Casas un color rojizo en la textura de los suelos aledaños a la carretera. Esto podría indicar un nivel alto en la concentración de hierro en los suelos de esa zona. Sin embargo esta hipótesis no es posible confirmarla o desmentirla con la información disponible a la fecha y una mayor profundidad en el análisis es necesaria.
De confirmarse una alta concentración de hierro en los suelos chiapanecos propicios para el cultivo de hoja de coca, habría entonces razones suficientes para preocuparse por el futuro de le región en este sentido. Sin embrago, el resultado de la investigación queda hasta el día de hoy inconclusa debido a falta de material que permita sacar conclusiones.
Condiciones socioeconómicas
Adicionalmente al aspecto medioambiental analizado anteriormente es importante tocar el tema socioeconómico en relación al problema de la producción de la hoja de coca. Para poder determinar si el estado de Chiapas posee características socioeconómicas idóneas para el cultivo de la hoja de coca consideré pertinente comparar aspectos clave de la sociedad rural colombiana actualmente afligida por el narcotráfico, con aquellos aspectos socioeconómicos chiapanecos.
En primer lugar encuentro el problema que el NAFTA implica para la economía agricultural local de Chiapas. Como se pudo confirmar en conversación con un colaborador del “Centro de Investigación y Estudios Superiores de Antropología Social” (CIESAS) en San Cristóbal , la producción local de maíz está siendo gravemente afectada por la importación de maíz de los Estados Unidos. Debido a los subsidios gubernamentales que el maíz proveniente de Norteamérica recibe, resulta más barato para el consumidor local mexicano adquirir maíz importado que maíz chiapaneco. Por esta razón se genera una crisis en el área agrícola de Chiapas en donde los empleos generados por la industria del maíz no pueden ser sostenidos. Asimismo, el desempleo en el área agrícola surge como consecuencia inmediata de este evento.
En Colombia existió una situación similar en su momento cuando el campesino local, al ver el desempleo y falta de rentabilidad de la actividad agrícola tradicional debido a fluctuaciones especulativas en los precios internacionales del grano de café, empezó a buscar medios alternativos de ingreso. Uno de estos medios alternativos de ingreso fue efectivamente la siembra de la hoja de coca no para fines lícitos o medicinales, sino para producción de cocaína.
En el estado de Chiapas, así como en las regiones cocaleras de Colombia (mayor productor mundial de hoja de coca con fines ilícitos), la hoja de coca no ha tenido una importancia histórica ni cultural entre las comunidades indígenas de las regiones. Esto podría significar una incursión de cultivos de hoja de coca exclusivamente dedicados a la producción de cocaína, ya que su producción no estaría ligada a ningún tipo de ritual cultural ancestral, como en el caso de Perú y Bolivia.
Ahora bien, existe en Chiapas un factor social muy importante que no se encuentra presente en ninguno de los países de la Región Andina, ni siquiera Colombia (país con presencia guerrillera por mas de 40 años). Este factor es la presencia del Ejercito Zapatista de Liberación Nacional (EZLN). El EZLN, guerrilla que lucha por mayor autonomía en el estado de Chiapas, fundamenta su lucha insurgente en unas bases morales muy estrictas, las cuales incluye un rechazo contundente al consumo y comercio de drogas y alcohol . Este hecho tiene entonces un peso muy grande al momento de determinar si Chiapas posee las condiciones propicias para la producción de la hoja de coca con fines ilícitos. Dado el caso de que se presente la idea de utilizar las laderas chiapanecas para el cultivo de hoja de coca, en las comunidades autónomas regidas por el EZLN esto sería realmente imposible debido a su estricta posición de rechazo frente al tema.
Conclusiones y pasos a seguir en la investigación
Los resultados de este trabajo, son en parte inconclusos debido a falta de tiempo al momento de recopilar información respecto al tema. En términos medioambientales, el estado de Chiapas creo que es capaz de sustentar una producción a gran escala de la hoja de coca en las laderas de sus montañas, como se demostró anteriormente. Sin embargo, hace falta completar el análisis de suelos en la región para poder llegar a una conclusión contundente en este aspecto.
Por otro lado, las situaciones encontradas en el aspecto socioeconómico me hacen pensar en el fondo que la producción de hoja de coca con fines ilegales en Chiapas esta lejos de ser una realidad. Si bien es cierto que el sector agrícola se encuentra en crisis debido al acuerdo del NAFTA, potenciando así el cultivo de la hoja de coca por parte de los campesinos e indígenas empobrecidos, la presencia moral y física del EZLN previene que esta eventualidad se convierta en una realidad. La posición dura e radical del EZLN frente al consumo y comercio de drogas y alcohol hacen imposible el cultivo de hoja de coca, sobre todo en territorios zapatistas.
Con esto dicho y retomando la conversación con el periodista en Tuxtla – Gutiérrez se puede concluir que efectivamente existe una presencia fuerte del narcotráfico en la región, que posiblemente siga creciendo. Pero esta presencia narcotraficante se limita únicamente al comercio de droga proveniente de otros sitios y no a droga producida localmente en Chiapas. En adición a esto se puede afirmar que el problema del narcotráfico ha sido hasta el momento un problema limitado a los centros urbanos grandes del estado de Chiapas y regiones donde las poblaciones indígenas no son mayoría, sobre todo en la costa marítima. El caso de Tuxtla, capital del estado, confirma esto.
Resumiendo, Chiapas es ya un puente para la droga proveniente de Colombia en su rumbo a los Estados Unidos, pero es poco probable, si no imposible, que el estado se convierta en un productor mas de cocaína debido a la solidez moral de sus comunidades indígenas que se oponen frontalmente al comercio ilegal de drogas.
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